Trataron de Detenerlo

Juntos en Comunión (Parte 4)

Intentaron frenar su paso para siempre clavándolo en una cruz y sellando su sepulcro. Y se lo encuentran poco después, caminando entre dos de sus discípulos en el camino a Emaús. Sus discípulos querían sujetarle en Palestina con la excusa de que era Judío, y luego le ven en Antioquia, en Alejandría, en Atenas, en Roma. Pretendieron darle la ciudadanía romana, y se marcha mucho más allá, con los bárbaros.

Le construyen basílicas estupendas de mármol, y acepta la hospitalidad humilde que le ofrecen los de las orillas del Mosela, del Rin o del Danubio. Le fijaron como límite el Mediterráneo, y atraviesa el Atlántico. La cultura griega trato de hacer científico la paradoja de su evangelio y Él se goza en deletrearlo con los nuevos pueblos.

El Feudalismo le ofreció sus castillos y Él se fue habitar con los siervos más humildes

Los  nobles pensaron que podrían apresarlo para siempre en sus salones dorados, entre santos y Ángeles, bajo las bóvedas de sus iglesias barrocas, pero Jesús siguió caminando. La gente de nuestros días dice que el mercado manda y nos postramos ante sus leyes e ídolos pero a Jesús no se le puede sobornar y detener. ¿Porque? Porque tierras lejanas esperan su enseñanza (Is 42.4b). Entonces Jesús camina. Siempre va más allá.

Jesús nunca se dejará aprisionar por nuestros pobres esquemas, nunca entrara en la pobre jaula de nuestras fórmulas y proyectos. Si en nuestra iglesia o en nuestra misión de creyentes hay puertas o ventanas cerradas, tengamos en cuenta que Él se ira. Porque necesita respirar aire puro. Y le gusta caminar”[1].

Jesús se define como el camino y nos espera en otra parte. Se traslada de un lugar a otro sin tener domicilio fijo. Sabe caminar a oscuras, corre riesgos y disfruta la aventura. Estar con Cristo significa movernos con Él y aceptar el riesgo del camino. El evangelio tiene que ver con el creer en Cristo, el Hijo de Dios y el creer en Cristo tiene que ver con saber vivir. Es difícil conocerlo si nos mantenemos distantes. Es cómodo hablar de una geografía donde nunca pusimos los pies. Al Señor lo encontramos cuando nos unimos en su caminar. Se nos llama a ser buscadores de Dios pero no podemos privatizarlo o domesticarlo. La pregunta final es ¿dónde nos lleva? Jesús nos invita a seguir su caminar hacia las tierras lejanas y nos espera en la próxima parada de nuestro futuro. 

Fuente: Carlos Scott
Mensaje presentado durante la V Asamblea Internacional de COMIBAM, en Santo Domingo, República Dominicana.

[1]Alessandro Pronzato, adaptado por Carlos y Alicia Scott, Evangelios Molestos novena edición, P. 34-35, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1986

The following two tabs change content below.

Martha Claros

Directora del Área de Comunicación de COMIBAM

Comments are closed.