Mensaje de Pascua

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Mas Él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades.
El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por sus heridas hemos sido sanados. Isaías 53:5

¡Estamos en los días de celebración de la Pascua! A lo largo del tiempo, estas fechas han marcado momentos muy significativos. Para el pueblo de Israel, era principalmente un tiempo para recordar su gran liberación de la esclavitud, la miseria y la crueldad.

Es justamente en esas mismas fechas que Jesús se encamina hacia Jerusalén, hacia la cruz. No buscó alguna excusa para escaparse de su inmenso dolor, hasta la muerte. En los meses anteriores, pasó por muchas aldeas y ciudades, entraba a casas y salía a lugares retirados. En todo lugar, extendía su mano de amor y poder, sanando, liberando, restaurando y enseñando a los que creían en Él.

Ya sea en medio a una dramática comunidad de esclavos, o refugiados, o en territorios ocupados por imperios, pero sobre todo en corazones llenos de dolor, incertidumbre o desesperanza, Dios sigue cumpliendo sus promesas y ofreciendo su amor, su cuidado, su gracia y el perdón de pecados, por medio de Su hijo Jesucristo.

Nos unimos al dolor de los que hoy sufren tanto, en todo el mundo. Lloramos con los que lloran. Rogamos por consuelo y paz sobre cada uno, y sobre cada familia. Oramos intensamente por protección y por soluciones para esta inmensa crisis mundial.

Afirmamos que Dios nos invita a una vida plena y abundante, que no está exenta del dolor y las luchas, pero está establecida en la convicción y la certeza de que Él nos ama de tal manera, que entregó a Su único hijo, para que todo aquel que en él cree tenga vida aquí, y vida eterna.

Nuestros misioneros siguen en los campos. El COVID 19 ha traído enormes retos para cada uno, pero también inmensas oportunidades. Oremos aún más por ellos, y no dejemos de apoyarles con el sustento financiero y el cuidado espiritual y emocional. ¡Que Dios los use con poder en estos tiempos!

¡Recordamos la venida, muerte sacrificial, y la resurrección de Cristo, por medio del cual recibimos esa vida!

Paz, consuelo, sanidad, perdón y vida.

Le invito a escuchar la canción de Alex Sampredo, llamada Ni Un Millón de Dioses. Su mensaje nos llama a afirmarnos en Cristo, y anunciarlo al mundo hoy.

 

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación de COMIBAM

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