“Los niños sirios no quieren promesas, sino un compromiso para acabar con la guerra”

niños-siria

 

Más de 55.000 niños han muerto en la guerra de Siria. Un informe estima que el coste de la guerra ya supera los 1,2 billones de dólares.

Desde que comenzó la guerra en Siria hace 10 años, alrededor de 600.000 personas, incluidos 55.000 niños, han muerto y la mitad de la población (casi 12 millones) ha sido desplazada. Aproximadamente el 40% de los desplazados, tanto en Siria como en el exterior, son niños. Para los niños sirios que han sobrevivido al conflicto, la esperanza de vida general se ha reducido 13 años.

La Covid-19 ha empeorado aún más esta situación. Varios estudios apuntan que la pandemia puede llevar a los sirios al borde de la inanición masiva.

Un informe elaborado por la consultora económica Frontier Economics y la organización cristiana World Vision International evalúa el coste económico del conflicto sirio y “muestra la increíble pérdida de capital humano debido a un ciclo continuo de violaciones graves contra los niños y las oportunidades destruidas para las futuras generaciones”.

Ataques devastadores sobre la salud y la educación de los niños

La cifra de víctimas infantiles en Siria se encuentra entre las más altas en los conflictos modernos. Los ataques aéreos han sido identificados por las Naciones Unidas (ONU) como la principal causa de muerte infantil en la guerra.

Según el informe, “los ataques a la educación y la atención médica representan los impactos directos y a largo plazo más devastadores sobre la supervivencia infantil y el coste socioeconómico general para Siria”.

Desde los primeros datos verificados en 2014, la ONU ha documentado 700 ataques a la educación, incluidos 52 en 2020. Como consecuencia, más de 2,4 millones de niños no van a la escuela, casi el 40% son niñas.

“Médicos por los Derechos Humanos han mapeado 595 ataques contra 350 instalaciones médicas entre marzo de 2011 y marzo de 2020. Cada cuatro días en 2019 se atacó una instalación de salud. La pandemia de la Covid-19 ha agravado la situación”, añaden los autores del informe.

El reclutamiento de niños para las fuerzas o grupos armados también es un gran problema. De los más de 4.000 niños reclutados hasta ahora, “el 82% de ellos han sido utilizados en combate directo y el 25% tenían menos de 15 años”.

Además, “más de 1.700 niños han sido detenidos o privados de libertad, a menudo durante años”. “En al menos 88 de estos casos, los niños fueron torturados mientras estaban detenidos”, señala el informe. El matrimonio forzado de menores ha aumentado drásticamente y “la violencia sexual contra los niños ha sido una característica perturbadora y constante del conflicto”.

El coste económico del conflicto “crecerá hasta casi los 1,7 billones de dólares”

El análisis económico revela que “el coste económico acumulado del conflicto en Siria después de 10 años se estima en más de 1,2 billones de dólares, lo que casi equivale al presupuesto de la Unión Europea durante una década”.

El documento también subraya que los costes del conflicto continuarán acumulándose hasta 2035, incluso si la guerra acabase hoy. Según Frontier Economics, el coste económico “aumentará hasta casi los 1,7 billones de dólares”, porque “los niños cuya educación y atención médica se han visto afectadas negativamente contribuirán menos al PIB una vez que sean adultos trabajadores”.

“Al privar a los niños de la educación y dañar su salud, la guerra pone en peligro la capacidad de Siria para recuperarse. Más importante aún, el impacto de la guerra y la violencia en el bienestar psicosocial de los niños es inmenso”, advierte World Visión.

Clamor por el fin de la guerra

En enero de 2021, World Visión encuestó a 379 niños y jóvenes sirios en Siria, Líbano y Jordania, de edades comprendidas entre los 16 y los 20 años. Entre ellos, 122 son desplazados internos, 144 son refugiados en Jordania y 93 en el Líbano. Más de la mitad (53%) eran niñas o mujeres jóvenes.

Todos dijeron estar preocupados por su vida y la de sus padres en el día a día, debido a la “pérdida no cuantificable de aprendizaje, seguridad y bienestar psicosocial” que experimentan.

Los niños y jóvenes sirios señalaron que no podrán contribuir a la recuperación del país y pidieron acceso a la educación y al apoyo psicosocial.

“Quieren el fin de la guerra en Siria y proteger el futuro de la generación que viene después de ellos, que temen que también esté ante el riesgo de perderse. No quieren promesas, sino un compromiso concreto y factible que les ayude a recuperar su país, su vida y sus esperanzas”, subraya el informe.

“Financiar soluciones sostenibles para los niños”

Según los autores del informe, “la guerra de Siria es una acusación contra la comunidad internacional y su incapacidad para asumir la responsabilidad de garantizar la protección de una generación perdida de niños que soportan el mayor coste de este conflicto”.

“Junto con los niños de Siria, seguimos pidiendo la única solución viable: una paz duradera, acompañada de soluciones sostenibles y duraderas totalmente financiadas para hacer realidad todos los derechos de los niños sirios”, agrega World Visión.

Los autores del informe piden a la comunidad internacional que “escuche las necesidades de los niños”, renovando los compromisos de financiación e invirtiendo en programas a través de efectivo y vales, que “aumenten la dignidad de la ayuda y empoderen a los padres para hacer el uso más adecuado de los recursos, para sus niños”.

El informe también recomienda “apoyar plenamente los pactos entre Líbano y Jordania”, mejorar la situación de los trabajadores refugiados locales y ayudar a los refugiados a “acceder a la economía formal”.

Además, piden a la comunidad internacional que revise cómo sus sanciones impactan negativamente en la población civil en Siria, y que facilite un diálogo que desarrolle un plan de acción “que incluya a niños, mujeres y jóvenes desplazados, para guiar a los responsables de las decisiones en la construcción de la paz y las esferas humanitaria, de los derechos humanos y del desarrollo en Siria”.

Protección de niños y refugiados

Además de estas recomendaciones económicas, el informe subraya que “todas las partes deben poner fin de inmediato a las violaciones graves contra los derechos del niño y rendir cuentas por las violaciones que han cometido”.

También exhortan a la comunidad internacional a centrarse en programas de apoyo psicosocial y de salud mental para niños, e “integrarlos como un componente central de los marcos de soluciones duraderas”.

En cuanto a la acogida de refugiados y solicitantes de asilo, afirman que los gobiernos “deben defender la no devolución, poner fin a las deportaciones a Siria y limitar explícitamente cualquier medida coercitiva que incentive el retorno”.

“La comunidad internacional debe intensificar sus compromisos sobre el reasentamiento de los refugiados sirios, especialmente los niños, de acuerdo con el Pacto Mundial sobre Refugiados”, concluye el informe.

Fuente: Protestante Digital

 

The following two tabs change content below.

Martha Claros

Directora del Área de Comunicación de COMIBAM

Comments are closed.