El rápido avance del reino de Dios entre jóvenes árabes

Por Pau Amat

Ahora más que nunca es el momento de conectarnos a lo que Dios está haciendo en Oriente Medio y el Norte de África, y de tomar parte en la batalla espiritual que se está librando.

A pesar de la inestabilidad política, el individualismo y la desesperanza respecto al futuro, cada vez más jóvenes del mundo árabe están tomando la decisión de seguir a Cristo. A través de entrevistas a líderes juveniles, a expertos de Puertas Abiertas en el terreno (Oriente Medio y Norte de África) y a los propios jóvenes, hemos podido detectar tres tendencias entre los jóvenes árabes que nos inspiran a tener esperanza en el futuro de la iglesia y a alabar a Dios por lo que está haciendo en esta región tan singular y especial.

1. Los jóvenes musulmanes están buscando respuestas y las hallan en Cristo

La disminución progresiva de las iglesias cristianas tradicionales de Oriente Medio contrasta con el rápido crecimiento del movimiento de nuevos jóvenes creyentes de trasfondo musulmán. A pesar de la férrea oposición de sus familias y comunidades, y a veces del gobierno mismo, estos jóvenes están tan decepcionados con las enseñanzas del Islam y de la violencia propagada por los fundamentalistas islámicos que empiezan a buscar la verdad en otra parte y terminan encontrándola en Jesús.

Sobre todo en Siria y entre los refugiados sirios desplazados al Líbano, la llegada de nuevos creyentes a la iglesia no tiene precedentes. “Actualmente, al gobierno sirio le preocupa más que los jóvenes se afilien a ISIS que el giro de los mismos hacia Cristo. Por eso no han estado muy preocupados que se acerquen a Jesús, lo cual antaño hubiera sido extremadamente problemático”, nos explica un contacto local. Según este contacto, los indicios procedentes de Siria son muy alentadores: “Algunas iglesias rebosan de ex musulmanes. Está ocurriendo una transformación en la iglesia jamás vista antes”.

En el Norte de África, todas las iglesias históricas desaparecieron después de la introducción del islam. Actualmente, todas las iglesias, algunas públicas y otras clandestinas, están llenas de creyentes de trasfondo musulmán. Sobre todo en países como Túnez, Argelia y Marruecos, el número de nuevos creyentes crece continuamente.

Según un trabajador de Puertas Abiertas ubicado en el norte de África, muchos jóvenes empiezan a hacer preguntas generales sobre la fe y algunos acaban abrazando al cristianismo: “Dios está obrando a través de internet, de la televisión y de los testimonios de otros jóvenes creyentes. Está llamando a personas que han perdido la esperanza en sus circunstancias actuales y les enseña a vivir siguiéndole a Él”.

2. Dios pone a personas en el camino de los jóvenes recién convertidos

El hecho más prometedor para los jóvenes recientemente convertidos, tanto de Oriente Medio como del norte de África, es que cada vez más están encontrando comunidades donde pueden adorar al Señor sin correr peligro. Están surgiendo comunidades de estas características por todo el mundo árabe.

Según nos informa un representante de Puertas Abiertas en el norte de África: “Hay grupos compuestos por adolescentes que han encontrado la fe de forma aislada y después han descubierto que sus amigos también son creyentes. Esto es muy alentador”.

En Oriente Medio es tan notable el crecimiento de las comunidades de jóvenes cristianos de trasfondo musulmán que un trabajador activo en Siria, Irak, Jordania y Líbano pronostica: “El futuro de la iglesia está en los musulmanes que ahora siguen a Cristo. Esta nueva generación de creyentes va a definir cada vez más el cristianismo en Oriente Medio”.

En algunos países, las redes sociales están siendo muy útiles para conectar a los creyentes clandestinos entre sí, tal como nos cuenta otro trabajador de Puertas Abiertas, responsable de un proyecto cristiano de redes sociales: “Existen comunidades secretas de creyentes, donde los creyentes no tienen posibilidad de reunirse físicamente con otros cristianos, pero pueden conocerse online. Por medio de estas redes, pueden escuchar sermones, intercambiar oraciones y estar en comunidad sin riesgos”, dice.

3. Dios está “horneando” a la iglesia histórica

La iglesia histórica de Oriente Medio está pasando por una prueba de fuego en los últimos años que está resultando en un renuevo y fortalecimiento de su fe en Cristo. Un joven de 18 años de Qaraqosh (Irak) nos dijo: “Tengo un problema con mi iglesia: siempre está llena. Si llego un poco tarde, ya no quedan asientos y tengo que estar de pie durante todo el culto”.

Después de la derrota de su pueblo por ISIS en 2014 y la posterior expulsión de los mismos dos años más tarde, más de 5.000 familias cristianas han vuelto a Qaraqosh durante el pasado año. Muchas familias cristianas desplazadas habían emigrado a Occidente, pero los que han vuelto lo han hecho con una renovada dedicación y al parecer una fe más pura: conocen los peligros potenciales, pero todavía desean ser los pies y manos de Cristo en Irak.

También en Siria, algunas iglesias históricas han asumido un papel nuevo en la sociedad, el de servir a su país asolado por la guerra. Un líder que trabaja con jóvenes y vinculado con proyectos en Siria, Irak, Líbano y Jordania, observa una nueva apertura en las iglesias sirias: “La iglesia se vuelca en ayudar a los refugiados. Contratan a sus propios feligreses, les ofrecen salario y les dan razones para quedarse”.

En los Territorios Palestinos y en Jordania, en los últimos años se han formado colectivos nuevos dentro de las iglesias históricas, donde los jóvenes se han comprometido a volver a leer la Biblia, a orar y a seguir a Jesús. Invitan a sus vecinos a recibir el Evangelio. Uno de los jóvenes pertenecientes a un grupo de estudio bíblico en Belén nos dijo: “Si no tuviéramos a Cristo, emigraríamos. Pero sabemos que nuestra misión está aquí para ser la sal y la luz de esta tierra”.

Una batalla por delante

Sigamos orando por el cuerpo de Cristo en Oriente Medio y el Norte de África. Aunque estas noticias son muy alentadoras, sigue habiendo muchos retos y no todas las tendencias son positivas. Por ejemplo, muchos jóvenes de trasfondo cristiano en Líbano han dejado de asistir a la iglesia y se han hecho ateos. Por otro lado, la crisis migratoria en Irak y Siria sigue poniendo en jaque a la iglesia en estos lugares: “Hay todavía muchos cristianos que están contemplando emigrar. Cuando ya no tengan esperanza de hallar un futuro sostenible para ellos y para sus hijos, probablemente emigren. Los próximos diez años serán decisivos para los cristianos de Oriente Medio”, explica otro de los trabajadores de Puertas Abiertas.

Ahora más que nunca es el momento de conectarnos a lo que Dios está haciendo en Oriente Medio y el Norte de África, y de tomar parte en la batalla espiritual que se está librando allí con nuestra oración y apoyo.

“He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad” Isaías 43:19

Pau Amat es periodista y responsable de comunicación del ministerio Puertas Abiertas en España.

Fuente: Protestante Digital

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

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