El Niño de la Tercera Cultura

por Tanya Crossman

El Niño de la Tercera Cultura (NTC) es una subcategoría de los Niños Transculturales (NCC): cualquier persona que deliberadamente interactúa con más de una cultura durante su niñez, sin importar el o los lugares físicos donde experimente las diferentes culturas. Entre la diversidad de formas de crecer transculturalmente, hay muchos puntos en común. Muchos adultos que crecieron con padres inmigrantes leyeron la literatura disponible sobre los NTC y expresaron que sienten una afinidad fuerte con la experiencia. Muchos NTC se encuentran interesados en advocar por los refugiados o las minorías en una cultura dominante más amplia. A pesar de los paralelismos, el entendimiento de la experiencia especifica de un NTC es importante para proveer un apoyo eficaz.

La revisión actualizada del libro clásico, “Third Culture Kids” (Los Niños de la Tercera Cultura) fue publicada en 2017. Incluye una definición actualizada de NTC:

Tradicionalmente, un NTC es una persona que pasa una fracción significante de sus primeros 18 años de vida acompañando a sus padres a un país que es distinto de, por lo menos, el país de origen de uno de sus padres, por causa de la elección de profesión o preparación académica de sus padres.

Puede ser una definición torpe, pero aun así, es muy deliberada y demuestra varios aspectos importantes de la experiencia del NTC. Un NTC vive una experiencia transcultural más allá de su país de origen durante su niñez. Esto sugiere que las interacciones transculturales son experiencias formativas a su cosmovisión. Además, tienen padres que actuaron de acuerdo con sus decisiones. El NTC no tiene control sobre el lugar de residencia de la familia. Aun si los padres hablan con los niños en cuanto a una mudanza, y aun si los padres toman en cuenta el sentir del niño, son los padres quienes toman la decisión final para toda la familia.

Viviendo constantemente en una condición temporaria

Un aspecto importante de la experiencia de NTC es que la familia no espera, ni siquiera planea, quedarse permanentemente en el país anfitrión. El NTC crece, y desarrolla conexiones emocionales, en lugares que reconoce que no son verdaderamente suyos. Puede ser que sienta que los nacionales no lo aceptan como a los demás nativos, o puede sentir expectativas pesadas de familiares y amistades respecto de que sus sentimientos más profundos y su fidelidad más cierta debe alinearse con su pasaporte. Puede ser que viva dentro de la realidad de una inseguridad documental, sabiendo que no tiene derechos legales a quedarse en el lugar que considera su “hogar”.

Muchos NTC viven un estado constante de condición temporaria. Los expatriados adultos pueden estar muy de acuerdo con esto también; sin embargo, en el caso del NTC, es un fundamento emocional. Un sentir transitorio, ya sea por el lugar o por las relaciones interpersonales, o por ambos, es una ley de vida que aprende en su niñez que afecta su entendimiento del mundo entero. Una frase común que escuché de más de 270 NTC que entrevisté fue la siguiente: “todo el mundo se va”. Es parte de la realidad que aprendieron durante sus años formativos, y luego como adultos continúa impactando las expectativas que tienen de la vida.

Entrevisté a un joven de 18 años sobre con el libro Malentendido. Describió su situación así:

Viví con la mentalidad de que “todos se van.” Hace poco, me mudé para poder asistir a la universidad y una amiga muy cercana se enojó conmigo por alejarme de ella, haciendo todo lo posible para minimizar el dolor que yo sabía que vendría. Honestamente, sigo creyendo que eventualmente vamos a perder el contacto, porque todo el mundo sigue hacia otro rumbo. Es todo lo que jamás he conocido.

Un joven de 25 años que entrevisté lo describió así:

He vivido una vida muy privilegiada, pero he experimentado mucha tristeza. Por un lado, nunca he perdido un familiar cercano ni amigo por la muerte, pero sí he tenido que decir “adiós” a más gente de la que puedo recordar. Invertir tiempo y esfuerzo en amistades sólo para perderlos más tarde, una y otra vez, nos apaga. En varias formas, he perdido la perspectiva de que las cosas que perduran.

El desarrollo de una cosmovisión distinta a la de sus padres

Todo lo dicho nos dirige a un punto importante: las experiencias internacionales de un NTC son muy diferentes de las experiencias de sus padres.

Un adulto con sentido maduro de sí mismo, de su cultura, de lo que se considera “normal,” un producto de una sola cultura, siempre va a percibir una nueva cultura desde esa perspectiva. Un niño, sin embargo, no ha cumplido ese proceso: todavía no tiene un sentido elaborado de cómo funciona la vida.  Cuando los niños entran en una nueva cultura, no es “otra” en la misma forma en que lo experimentan sus padres. En cambio, es sólo una porción de una fuente de información más grande por medio de la cual ellos van a formar su entendimiento del mundo.

Equipar a los padres para entender esas diferencias antes que salgan al campo misionero, y ayudarlos a enfrentar las consecuencias sobre la marcha, marca la diferencia en las vidas de familias internacionales.

Es importante que los padres consideren que su decisión de trasladar a sus hijos hacia otra cultura significa un cambio que los niños experimentarán en cuanto a su perspectiva de la vida. No es algo malo. De hecho, ¡creo que es algo muy positivo! Pero significa que los padres están introduciendo elementos transculturales a las relaciones de su familia. Puede ser que viajen a las mismas naciones, pero los padres y sus niños experimentarán esas culturas en formas distintas.

Un NTC de 19 años que entrevisté por el libro Malentendido compartió su experiencia en cuanto a esta diferencia, diciendo:

Siento que el país de mi pasaporte es el hogar de mis padres, no el mío. Hago referencia a la “patria materna” en lugar de hablar de “mi país de nacimiento”. Mis padres hicieron el intento de que me gustara comer la comida tradicional, y esperaban que pudiera hablar el idioma, pero es bastante difícil.

Los padres que toman la iniciativa de comprender profundamente la cosmovisión de sus hijos, les hacen un gran servicio. Sin esta iniciativa, los niños van a vivir una vida transcultural tanto dentro de su hogar tanto como afuera, en el mundo, y hay costos emocionales en esta forma de vida. Si el hogar es un lugar más donde el NTC debe de adaptarse a reglas culturales (en este caso, las reglas de la cultura de sus padres), hay muy poco tiempo o espacio disponible donde el niño puede simplemente estar tranquilo y pacifico una herramienta importante para el desarrollo sano de las emociones.

Creando un espacio seguro en la casa

La mejor recomendación que puedo dar a los padres de NTC es que se esfuercen por hacer de sus hogares un espacio seguro, donde los niños pueden expresarse con todas sus emociones, opiniones, puntos de vista, y aun, sus idiomas.

Que hagan de la casa ese lugar único donde el niño no tiene que adoptar cierto papel, sino que puede manifestar cualquier combinación de las influencias culturales que ha recibido. Que las palabras del niño, tanto en cuanto a vocabulario como al acento, sean aceptados sin comentarios. Sugerí a una madre que permitiera que su niño de 4 años hablara con su acento “raro” en vez de corregirlo constantemente, iniciando así un patrón por medio cual el niño siempre tuvo que expresarse según la preferencia de su mamá. Ella estaba preocupada de que el niño iba a recibir burlas al llegar al país de sus padres. Pero él siempre estaba expuesto a una variedad de acentos, y por eso hizo aquella adaptación a su forma de hablar. Ella escogió una batalla que no podía ganar, una batalla que ocasionó frustración en ella y que puso al niño a la defensiva siempre que estuviera cerca de ella. Por fin, ella aceptó que su acento fue parte del precio que la familia tuvo que pagar por vivir en el extranjero. Ella permitió que él se expresara con libertad dentro de la casa, sin importar el acento, y decidió que enfrentarían el problema de “ser burlado en el país de sus abuelos” siempre y cuando el problema se presentara. Y, en caso de que la burla realmente pasara, el niño sabría que dentro de la casa él podría hablar como quisiera, sin miedo.

Que los arrebatos emocionales sean entendidos como señal del sentimiento de seguridad para expresar emociones difíciles. Que los comentarios super-negativos (o super-positivos) que el niño haga en cuanto a las culturas que conozca sean oportunidades para los padres de hacer preguntas y aprender más respecto de las experiencias únicas de su niño.

Que lo auténtico sea valorado en vez de ser corregido o disciplinado.

Para un niño que vive internacionalmente, ninguna instrucción les va a detener de desarrollar su propio camino, el cual es diferente al camino de los padres. Van a desarrollar conexiones sociales diferentes de las de los niños que quedaron en el país del pasaporte. Un padre capaz de aceptarlo, quizá aun de deleitarse en las diferencias de su niño en comparación de otros, va a recibir el premio de comprensión profunda en cuanto al corazón y la vida transcultural de su hijo.

Es cierto que los niños requieren la instrucción cuidadosa, intencional y consistente en la ética bíblica, pero los padres deben de reconocer que sus hijos NTC van a desarrollar sus propias preferencias y prácticas culturales. Cualquier práctica bíblica, mientras que sea consistente, es aceptable. Es común que los niños mezclen las culturas – puede ser que quieran comer una ensalada o sus palomitas con palillos, o ver una película que originalmente está en el idioma de sus padres utilizando otro idioma, o puede ser que hablen en una mezcla de idiomas. Aun los adultos que han vivido en el extranjero durante un tiempo prolongado hacen cosas semejantes. Por ejemplo, mi familia ha aprendido que mi preferencia es comer todos los platos orientales con un cuenco y palillos, y de vez en cuando pongo palabras mandarinas dentro de mis oraciones en inglés.

Si no prestamos atención a sus intentos de compartir sus sentimientos, puede que los niños dejen de buscar apoyo. Generalmente es un proceso gradual que fácilmente puede pasar inadvertido o, por otro lado, puede ser malinterpretado como una “rebelión juvenil.” Una familia conocida lo experimentó de manera muy rápida. Me llamaron a las 6 AM un sábado porque su hija de 14 años había dejado de hablar, estaba completamente silenciosa. Se rehusó a vestirse y empacar sus cosas para salir a unas vacaciones familiares. Cuando yo llegué, su padre y sus hermanos habían llegado al aeropuerto, y su madre, desesperada, estaba llorando. Al fin de cuentas, la hija estaba expresando dos ansiedades comunes entre los NTC: un amigo cercano estaba al punto de mudarse a otro parte, y la niña misma se presionaba con exigencias académicas. Ella había hecho un intento de explicar, pero sus padres estaban ocupados preparándose y no reconocieron la profundidad ni la urgencia de sus sentimientos. Al sentirse sin fuerzas y sin atención, ella simplemente se apagó. Cuando expliqué todo a la madre, ella se dirigió a su hija diciendo, “lo siento. Tú me explicaste todo, y no te escuché. ¿Qué hago para repararlo?” Fue un momento de poder increíble, y me sentí honrada de ser testigo del mismo.

Construir puentes de entendimiento entre los NTC y los que cuidan de ellos es una pasión para mí. Siempre me alegra hablar con los capacitadores o quienes cuidan de los NTC en cuanto a las preguntas o preocupaciones que tengan – incluso los miembros de la IMTN.

Puede contactar a Tanya Crossman: tck.tanya@gmail.com.

Tanya Crossman creció en Sydney y Canberra, Australia, y vivió en Greenwich, Connecticut, E.E. U.U. durante dos años de escuela secundaria. Ella tenía amigos de NTC cuando era niña, antes de su propia experiencia de vida en el extranjero.

Recibió el título en Estudios Asiáticos de la Universidad Nacional de Australia y un diploma en Mandarín de la Universidad de Lengua y Cultura de Beijing. Trabajó en varios empleos bilingües en China. Después de años de ofrecer voluntariamente su tiempo como mentora de NTC, Tanya dejó el voluntariado, para trabajar con NTC a tiempo completo. Coordinó más de 35 campamentos y conferencias para adolescentes NTC en China y Camboya, y fue invitada a hablar en China, Tailandia, Camboya y Singapur.            

 

The following two tabs change content below.

Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

Comments are closed.