Decenas de ideas y estrategias para la misión global emergen del primer encuentro colaborativo de Lausana

En el quinto centenario de la Reforma protestante, el Movimiento de Lausana invitó a 90 líderes mundiales de la misión a Wittenberg, Alemania, para participar de un encuentro en la total dependencia del Espíritu Santo.

Nuevas alianzas, ideas para la colaboración e iniciativas interesantes han surgido como resultado de la reunión, todas con el potencial de impactar significativamente la misión global en los próximos 3 a 5 años.

La sala estaba llena de emoción en Lausana, en este primer encuentro de este tipo, que concluyó el miércoles 14 de junio. Durante los tres días, hombres y mujeres respetados en la misión global, representando todas las regiones del mundo y de diferentes edades, se reunieron para escuchar a Dios acerca de las dos primeras partes de la visión de Lausana: Ver el evangelio llegar a cada persona y una iglesia evangélica a cada pueblo.

“Estos últimos tres días, queríamos buscar nuevas e innovadoras formas para trabajar juntos, a fin de ver una aceleración importante en la propagación del Evangelio”, dice el Dr. David Bennett, Director Asociado Global para la Colaboración y Contenido de Lausana. “Debido a la alta tasa de natalidad entre los hindúes, musulmanes y budistas, la tasa de crecimiento de la población está superando el crecimiento de la iglesia en muchas partes del mundo, a pesar del duro trabajo de plantación de iglesias, evangelismo, discipulado, y otras áreas de la misión”.

En la preparación para el encuentro, Lausana había pedido a los líderes participantes que identificaran lo que consideraban los factores más críticos para ver avances en la misión global, especialmente desde sus propias perspectivas como líderes de varios ministerios. A través de tres rondas de encuestas de investigación, llegamos a los 12 temas que se discutirían y sobre los que orarían durante el encuentro. Los participantes se subdividieron en 12 grupos de trabajo alrededor de las mesas, basados en sus pasiones e intereses individuales identificados en el proceso de la encuesta. Estos grupos de trabajo incluyeron áreas prioritarias para la misión tales como evangelismo, plantación de iglesias y discipulado intencional.

El programa de la reunión fue único, ya que fue diseñado para depender totalmente de la guía del Espíritu Santo. No hubo oradores plenarios, aparte de las exposiciones bíblicas de la mañana, y los participantes pasaron la mayor parte de su tiempo en los grupos de trabajo alrededor de las mesas, escuchándose unos a otros, mientras pasaban tiempo orando, dialogando y discutiendo sobre el tema de sus grupos de trabajo.

“Al llegar al encuentro, no sabíamos exactamente qué esperar, pero teníamos la expectativa de que resulte en planes de acción que se puedan comenzar a implementar en los próximos meses, y dar fruto en tres a cinco años”, dice el doctor Bennett, al resumir la reunión Wittenberg 2017. “Como una respuesta increíble a la oración, todos los 12 grupos de trabajo presentaron iniciativas, ideas y compromisos significativos. Estos proyectos son los más realistas que hubiéramos imaginado.  No son sueños fantásticos, sino pasos bastante grandes para acelerar considerablemente la extensión del evangelio en cinco años”.

Uno de los grupos de trabajo, por ejemplo, decidió investigar maneras de proporcionar capacitación basada en la necesidad específica para diferentes tipos de evangelistas.  Otro grupo, centrado en alianzas y colaboración, buscó catalizar más compañeros para la misión global mediante el lanzamiento de un premio anual, como una forma de inspirar a otras asociaciones, para la alianza que se destaque en ejemplos notables de colaboración misional.  El financiamiento inicial para el premio ya ha sido provisto.  Los 12 grupos de trabajo están elaborando planes detallados para los próximos pasos, y Lausana está a la expectativa de compartir historias sobre lo que sucederá.  Otras iniciativas estratégicas elaboradas incluyen: hacer de la oración una prioridad práctica en la misión; reestablecer el hacer discípulos como el llamado primario de la iglesia; facilitar la formación continua de una cultura de la iglesia local comprometida con el Reino de Dios; y animar al 2% de los que están en el ministerio profesional a preparar el 98% (los laicos) para el ministerio.

Además de las iniciativas y proyectos de investigación de grupos específicos, a lo largo de las conversaciones entre muchos grupos surgieron tendencias generales, con la urgencia de la oración y la colaboración. “Un llamado profético está saliendo de este lugar a la iglesia global, recordándonos que nuestro primer punto de acción es la oración, y el segundo es asociarnos más estrechamente”, dice el Dr. Michael Oh, Director Ejecutivo y CEO del Movimiento de Lausana, reflexionando sobre los primeros resultados de la reunión.

Y continúa: “No hay una barrera más grande para la misión global que la actitud de “no te necesito”.  Sabemos que existen más de quinientas redes creadas para avanzar en la misión global. ¿Qué sucedería si estas redes se unieran deliberadamente, con un enfoque claro en la misión?”.

Lazos estrechos de colaboración entre diversos pueblos, a través de muchas naciones, es exactamente lo que ocurrió en este encuentro de Wittenberg.  Es nuestra oración que sus resultados se propaguen por todo el mundo.

“El papel de Lausana fue convocar a las personas, poner la mesa, y crear el espacio para que Dios hablara”, concluye el Dr. Bennett. “Los participantes son ahora responsables de avanzar con estos proyectos, ya que hicieron sus compromisos entre sí y con el Señor. Daremos seguimiento a los grupos que trabajaron alrededor de las mesas para apoyar y fomentar el progreso en los planes propuestos aquí en Wittenberg. La misión, en última instancia, es de Dios, y confiamos en Él para completar su obra en la tierra”.

Fuente: Lausanne Movement

 

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

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