Cumbre Latinoamericana por los Refugiados y Perseguidos

La Cumbre Latinoamericana por los Refugiados y Perseguidos, se llevó a cabo del 12 al 15 de octubre, en Buenos Aires, Argentina.  El evento surgió como resultado de varios viajes y experiencias que impactaron la vida y el ministerio de Daniel Bianchi, Director de Conexión Oriental, y organizador de la Cumbre.

A partir del 2005, fue un proceso personal de involucramiento con la realidad de los cristianos perseguidos. En un momento, tuve una fuerte convicción de parte de Dios que, además de orar, tenía que hacer algo”. Afirma Daniel.

El 2014 la guerra en Siria, e Isis en el norte de Irak, fueron eventos detonantes que lo motivaron a hacer algo práctico. Preparó un equipo y visitó estos lugares.

 “El 2014 organicé el primer viaje a medio Oriente, y fueron 34 personas previa capacitación. Al conocer la realidad en que viven, sus historias nos impactaron. Un pastor jordano, me dijo: Estamos solos. La iglesia alrededor del mundo piensa poco en nosotros. No necesitamos que vengan a sacarse fotos. Mucha gente pasó por aquí se tomó fotos y nunca más los vimos. Queremos amigos que vuelvan y que oren por nosotros. No podemos hablar. Por favor hablen por nosotros”.

 “Cuando volví de China el 2014, siguiendo el llamado de Dios, me dije: yo voy a hablar de esta realidad en todo lugar donde esté, cualquier conferencia o reunión, donde vaya, voy a hablar”.

El equipo al vivir esta realidad de cerca, se dio cuenta que su viaje no sólo fue para visitar a la gente de Medio Oriente y saber cómo estaban, sino que debían seguir participando con ellos de alguna manera.

Al contarnos de su viaje, Daniel expresa: “En esa visita, a medida que conocía a pastores y líderes, les decía que nosotros estamos hablando, y vamos a seguir hablando, pero que tal si ustedes vienen a hablar, hacemos una convocatoria, una conferencia donde ustedes con su propia voz, pueden hablar. Les fui invitando, en total a cinco de ellos.  Podemos convocar a la iglesia, y les pregunté ¿ustedes estarían dispuestos a venir a América Latina? y todos dijeron que sí”.

De esta manera, adoptó el lema: “Una voz por los que no tienen voz” y creó el ministerio “Conexión Oriental”. El año 2015 organizó la primera Cumbre, con el compromiso de darles un espacio para que ellos tuvieran su propia voz, porque en Argentina no tenían ninguna limitación para hablar, a diferencia de sus países, donde sufren persecución. Luego tres de ellos estuvieron en Misión 2015, evento realizado por la Red de Misiones Mundiales, en Córdoba, Argentina, donde hubo 2.000 participantes.

En los últimos tres años, organizó otros cuatro viajes, llevando en total 80 personas. Desde que comenzaron se fueron abriendo otros países, buscando iglesias del lugar y ministerios nacionales.  Todos los que participaron de los viajes quedaron impactados por todo lo vivido, y al regresar buscaron espacios para compartir con la iglesia.

Durante los últimos años, continuaron organizando equipos, conectados con hermanos de esos lugares, levantando finanzas para proyectos especiales, organizando eventos y retiros por medio Oriente, y movilizando a la iglesia. El 2018 no viajaron porque enfocaron su esfuerzo para hacer la “La Cumbre Latinoamericana Por Los Refugiados y Perseguidos”. Este año se dedicaron a la movilización, tuvieron 12 encuentros de Refugiados y Perseguidos en 12 ciudades de Argentina. Empezaron en marzo hasta septiembre, y terminaron con la Cumbre ahora en octubre.

“El tema de Refugiados y perseguidos, debería movilizar mucho más. Es un tema donde hay que abrir la visión. En estos 4 años que llevamos, lo estamos logrando porque es un tema del que se está hablando. Hay algunas entidades que dijeron vamos a hacer algo. Juventud con una misión JUCUM, por ejemplo, insertó el programa “Una iglesia, una familia” para acoger familias refugiadas y conectarlas con la iglesia por un año. Ya hay ocho familias”. Concluye Daniel.

La Cumbre se realizó en la iglesia la Puerta Abierta, en Buenos Aires. La misma colaboró con sus miembros para la atención, hospedaje y servicio de los participantes y oradores. Además puso a disposición todos sus ambientes, incluyendo su colegio.

Participaron en la Cumbre alrededor de 600 personas de distintos países de Latinoamérica. Los oradores fueron de Asia, África, Medio Oriente y Latinoamérica, líderes de entidades que trabajan a favor de la iglesia perseguida, pastores de iglesias que acogen a refugiados, entre otros.

Uno de los propósitos de la Cumbre fue que el tema de refugiados y perseguidos se extienda por toda América Latina y sea parte de la agenda de la iglesia. El evento creó este espacio para visibilizar la realidad en que viven millones de refugiados y cristianos perseguidos por su fe, identificarnos con los ellos, solidarizarnos, insertarlo en la iglesia, y conectar a gente que diga: ¿qué podemos hacer por ellos?

 

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

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