Cinco maneras de orar por Sri Lanka

Por Ajith Fernando

Juventud para Cristo, Sri Lanka

Mientras que la mayoría de los cristianos en Sri Lanka estuvieron en la iglesia celebrando al Cristo resucitado el domingo de Pascua, bombas estallaron en cuatro de nuestras ciudades (Kochchikade, Negombo, Batticaloa y Colombo), dirigidas a iglesias y hoteles. Las últimas cifras parecen dejarnos con al menos 290 muertos y 500 heridos de los ocho bombardeos. Se han hecho algunos arrestos.

Hay indicios de quién es responsable de los ataques, pero no quiero especular demasiado sobre eso e implicar innecesariamente a aquellos que no están involucrados en este crimen. Es mejor estar seguro y permanecer en silencio que dar un falso testimonio, que es un pecado grave. Oramos a Dios para que guíe a los funcionarios de seguridad a quienes ha dado la autoridad para ser agentes de su ira, y castigar a los malvados (Romanos 13:3-4). En cuanto a los cristianos, haremos lo que podamos para ser agentes de la paz en nuestra tierra fracturada (Romanos 12:14-21).

Cerca del hogar

La iglesia de Sion en Batticaloa, donde al menos 28 personas fueron asesinados (incluyendo muchos niños), es una iglesia vibrante en la que he predicado varias veces. El pastor estaba fuera del país en el momento de la explosión de la bomba. La hermana de nuestro líder de Juventud para Cristo en el este de Sri Lanka, Thamendran, estaba adorando allí y ahora está luchando por su vida en el hospital, con graves lesiones en la cabeza.

Un joven de nuestro Ministerio de Deportes perdió una de sus piernas en la explosión de Colombo. Una pareja vecina nuestra y su hija murió, y su hijo joven está en el hospital. Por lo que sabemos, hay una ex miembro de Juventud para Cristo quien murió en Colombo.

Cinco maneras de orar

Si bien puede parecer absurdo pasar tiempo orando cuando hay una crisis a nuestro alrededor, esto es lo más poderoso que el pueblo de Dios puede hacer en una crisis nacional (2 Reyes 19). Necesitamos movilizar la oración individual y corporativa entre los cristianos.

1. Por amor santo

Por favor ore para que la iglesia actúe con madurez, reflejando el amor santo de Dios: por un lado, insistiendo en que las autoridades llevarán a cabo una investigación profunda y castigarán a los malhechores; y por otro lado, personal y corporativamente mostrando amor a todos, incluyendo a nuestros enemigos. No podemos permitir a dejar que el odio debilite nuestro testimonio. Dios juzgará a los malvados, y lo hará a menudo a través de las instituciones del gobierno. Nuestra creencia en la doctrina del juicio nos quita la amargura sobre la pecaminosidad bruta como esta. Por nuestra parte, hacemos lo que podemos hacer, y eso es amar a nuestros enemigos.

2. Por la fidelidad

Ore para que la iglesia lleve a cabo fielmente su llamamiento de ser un agente de sanidad en situaciones desastrosas. Individualmente, podemos acercarnos a personas que sufren. Esta mañana oré con mi vecino hindú cuando llegó a casa para decirme que su hermana había muerto en la explosión. También podemos involucrarme de una manera más corporativa en proyectos más grandes.

3. Por sanidad

Ore por los heridos y por su pronta recuperación, y ore para que los servicios médicos hagan bien su trabajo.

Ore también por los traumatizados emocionalmente y por su recuperación constante. Este es un tiempo en el que podemos ser agentes del Dios de todo consuelo a través de nuestra escucha y ministración (2 Corintios 1:3-4).

4. Por consuelo y fortaleza

Ore por el consuelo y fortaleza de Dios para los muchos cristianos y no cristianos que han sido devastados por la pérdida de sus seres queridos.

5. Contra los disturbios

Ore para que las fuerzas extremistas no utilicen estos incidentes para causar disturbios en el país. Los cristianos pueden actuar como agentes moderados porque, si bien podemos estar indignados por lo que sucedió, somos liberados de la amargura, ya que sabemos que tenemos un Dios justo que controla la historia y que es mayor que los problemas.

Miramos todo en la vida a través del lente de nuestra creencia en un Dios que es amor santo. Sabemos que él juzga a los malvados, y por eso no nos amargamos. Sabemos que él ama al mundo y que estamos llamados a ser agentes de ese amor. Esto nos impulsa a la acción. Pero no lo hacemos con una actitud derrotista. Sabemos que Dios está construyendo su Reino, culminando en el regreso de Cristo, y que nuestras acciones son bloques de construcción en este proceso.

¡El amor santo debe ganar al final! Amén. Ven, Señor Jesús (Apocalipsis 22:20).

Ajith Fernando es director y docente de Juventud Para Cristo en Sri Lanka. Él sirvió como el director nacional en el ministerio durante 35 años. Es autor de 17 libros, incluyendo El Discipulado en un Mundo Multicultural. Vive en Colombo, Sri Lanka, junto con su esposa. Tienen dos hijos adultos y cuatro nietos.

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

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