Kurdos

La más grande nación sin patria

Descendientes del antiguo imperio medo (nación a la que perteneció el rey Darío, y ante quien sirviera el profeta Daniel) los kurdos luchan afanosamente por contar con su propio territorio como patria para dar hogar a sus más de 20 millones de habitantes que hoy deben vivir divididos entre Turquía, Siria, Irak e Irán. De mayoría musulmana, apenas si se conocen creyentes entre ellos.

Determinar la cifra exacta es imposible. Los gobiernos de sus respectivos países tienden deliberadamente a subestimar su número, mientras que los movimientos nacionalistas kurdos los exageran.

Son descendientes de los medos de la Biblia. En el 612 a.C. conquistaron Nínive, para ser a su vez conquistados por los persas en el 550 a.C. Algunos antropólogos los identifican con los elamitas mencionados en la profecía de Jeremías 49. En el siglo VII d.C., al convertirse en su mayoría al islam, comenzaron a llamarse "kurdos".

Los dos kurdos más famosos de la historia fueron Darío el medo, que reinó sobre Persia en el tiempo de Daniel, y Saladino, quien luchó contra Ricardo Corazón de León en las cruzadas y reconquistó a Jerusalén para el islam en 1187.

Un pueblo diferente

No cabe duda que son la minoría más importante del Medio Oriente. Su "patria", que ellos llaman el Kurdistán, no tiene límites oficiales, pero se extiende desde las montañas Zagros en Irán hasta parte de Irak, Siria y Turquía oriental. Es una región montañosa de 500.000 km2 en donde se encuentra el 100% del petróleo turco y sirio, el 74% del crudo iraquí (eje Kirkuk-Mosul) y la mitad del iraní (región de Kermanach). Al norte se encuentra el monte Ararat (donde descendió el arca de Noé), y los ríos Tigris y Eufrates bañan la región.

Un pueblo con lengua propia

A diferencia de los árabes, los kurdos aún no han sistematizado su escritura ni su lengua oral; los más ilustrados generalmente escriben en árabe.

El kurdo es un idioma indoiraní relacionado con el persa. Tiene un gran número de dialectos. En algunos casos, es posible la comprensión limitada entre un dialecto y otro, pero en la mayoría no lo es.

Probablemente, el obstáculo más serio para la comunicación de los kurdos entre sí y con otras naciones es el bajísimo porcentaje de alfabetización (inferior al 10%). Muy pocos de ellos tienen la oportunidad de ir a la escuela, generalmente por cuestiones económicas.

Un pueblo con creencias propias

De religión mazdeísta en su origen, no obstante los kurdos han sido fieles seguidores de un proverbio que se aplica a toda minoría en el Medio Oriente: "Mas vale zorro en libertad que león encadenado". Así, el pueblo kurdo tuvo que cambiar su religión al islam para sobrevivir. No obstante, mantienen antiguas creencias en espíritus que habitan en cavernas, montañas y valles.

Un pueblo con identidad propia

Aunque originariamente eran nómades, hoy en su mayoría son agricultores. Viven en pequeños pueblos que se destacan por su estructura competitiva de clan y por su desorden: en algunas ocasiones se han ganado la reputación de brutales. Los turcos provocaron a algunas tribus kurdas a unirse a la masacre de armenios hacia finales del siglo XIX.

Aparte de esto, son muy hospitalarios. Sus mujeres realizan las tareas domésticas, y durante la época de la cosecha también trabajan en el campo. En las fiestas las esposas tienen un lugar al lado de sus maridos, y se les permite hablar. Los kurdos normalmente tienen una sola esposa.

Puede decirse que su cultura está basada en el amor. Por ejemplo, es bien visto que una joven abandone el hogar para unirse a su amado aun contra la voluntad de sus padres. Las madres siempre llevan consigo a sus bebés, hasta cuando van a realizar labores de campo. Se permite a los niños, desde temprana edad, sentarse con los adultos y participar de sus conversaciones, que generalmente versan sobre el amor, la enfermedad o la muerte. Los hijos llevan el apellido del padre, aunque pueden tomar el de la madre si ella es famosa o de familia muy conocida.

Preparados para morir por su patria

Nación sin estado, masacrados por turcos, árabes y persas, olvidados por la ONU, los kurdos son en gran mayoría analfabetos. Desde principios de este siglo, cuando se desarrolló su nacionalismo, el pueblo kurdo mantiene una guerra de guerrillas contra las potencias ocupantes de su territorio. En el tratado de Sèvres, firmado en 1920, se les había prometido el derecho a su independencia tras la caída del imperio otomano. Pero cuando el texto de Sèvres fue sustituido por el de Lausana, se esfumó toda esperanza.

No es la primera vez que las esperanzas kurdas por obtener una nación propia hayan terminado en un desastre. Sus guerrilleros se llaman a sí mismos <MI>peshmerga<D> (los que enfrentan a la muerte), y a través de los años han caído en frustrados intentos por aspirar a conformar una nación propia, en tierras con gobernantes que los desprecian.

En Irak, Saddam Hussein ha tratado por largo tiempo de eliminarlos. Cuando las fuerzas aliadas en la guerra del Golfo empujaron al ejército iraquí fuera de Kuwait, cientos de miles de kurdos sin hogar se dirigieron hacia el norte para reclamar sus antiguas tierras, sólo para ser atacados por Saddam y forzados a huir nuevamente.

Los problemas en Irak han llevado al Primer Ministro de Turquía a utilizar la palabra "kurdos", ya que hasta hace poco tiempo la existencia de este grupo humano no era aceptada, y se les llamaba "turcos de la montaña". Ahora, una nueva legislación por él propuesta, traerá libertad limitada para la lengua kurda permitiendo cintas y videos en su lenguaje, pero no libros.

Mueren sin Cristo

Hay muy pocos cristianos en Kurdistán, y la mayoría de ellos son nominales. Los misioneros que trabajaban en el área debieron abandonarla alrededor de 1920 por causa de las presiones políticas. Actualmente hay una diminuta obra cristiana en algunas regiones de Irak.

Solamente existen traducciones del evangelio de Lucas y de Juan, los Proverbios, el libro de Jonás y algunos episodios de la vida del Señor Jesucristo.

Oremos por los kurdos

La forma en que están desarrollándose los hechos, ¿podría indicar una respuesta a la oración de muchos? El evangelismo entre los musulmanes kurdos está severamente restringido y hay muy pocos verdaderos creyentes (¡no se sabe de más de 50 en todo el mundo!); sin embargo, las zonas kurdas de Turquía tienen el más alto porcentaje de respuesta a los cursos bíblicos por correspondencia.

Podemos enfocar nuestras oraciones hacia dos motivos importantes. Esperando que el desarrollo político se encauce para bien, clamemos para que los kurdos tengan la libertad de escuchar el evangelio en su propia lengua, y para que haya obreros que tengan la posibilidad de proclamar las Buenas Nuevas.

Considerando los proyectos de evangelismo que están en marcha, pidamos por el pronto término de la traducción del Nuevo Testamento a varios dialectos kurdos. Para que sean distribuidos los videos y las cintas que ya existen en kurdo. También para que los exiliados que viven en Europa sean alcanzados.

Y no dejemos de rogar al Señor de la mies, que "envíe obreros a su mies" (Mateo 9.38), ¡también desde América latina!

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