Los pataxos aparecen algunas veces en las noticias nacionales de Brasil. La teleaudiencia sabe de su lucha por la libertad dentro de su propio territorio. Mas que un asunto de disputas territoriales su lucha es por la supervivencia y por la esperanza de un futuro.
Recientemente un hombre pataxo fue quemado vivo por jovenes desalmados en Brasilia la capital federal. El pobre hombre estaba durmiendo sobre una banca en la estacion central de autobuses. Los jovenes lo vieron como un pordiosero un ser humano desechable. Prenderle fuego fue una manera de eliminar un estorbo. La noticia estremecio a la nacion y sirvio para iluminar la tragedia que viven los pueblos indigenas del noroeste brasileno.
Los pataxos fueron uno de los primeros pueblos nativos en encontrarse con los portugueses cuando estos descubrieron Brasil en 1500. Desde entonces su relacion con los blancos ha estado marcada por la violencia la explotacion y la expropiacion de sus tierras nativas. Hace poco un medio de comunicacion informo que las mujeres indigenas jovenes estaban siendo esterilizadas como una forma de exterminio. Para los pataxos el evangelio esta asociado con la gente blanca --aquellos que los explotan y quieren verlos muertos.
Oremos que los pataxos puedan encontrarse con Jesus no como el Dios de los blancos sino como Aquel que comparte sus sufrimientos y el que puede ofrecerles verdadera esperanza. --LTC
Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venia a este mundo (Juan 1: 9). Aqui Juan aplica las profecias del Antiguo Testamento a Jesus. En Isaias 42: 6 leemos Te guardare y te pondre por pacto al pueblo, por luz
de las naciones.
Isaias 60: 1-3 declara Levantate, resplandece, porque ha
venido tu luz... porque he aqui que tinieblas cubriran la tierra, y oscuridad
las naciones; mas sobre ti amanecera Jehova... y andaran las naciones a tu
luz.
La encarnacion de Jesus fue un estallido de luz que continua irradiando hoy a las naciones. Senor levantamos la verdad de estas profecias para ir a aquellos pueblos que todavia viven en profundas tinieblas espirituales.
***********************************************************************