La temperatura ardía mientras dos niños fulani-sokotos observaban a la distancia a las hienas despedazar los restos de una jirafa. "Vamos ayúdenme a cuidar del rebaño
Pero anhelaban una (patria) mejor esto es celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad" (Hebreos 11: 16). Cuán fácil es para nosotros estar atrapados en asuntos triviales. Dios quiere que nuestra visión sea cautivada por los asuntos eternos -proclamando y demostrando que El es el Rey y viviendo con la perspectiva del cielo. Dios se deleita con sus hijos que sueñan los sueños de Dios. ¿Son sus sueños demasiado pequeños? Ahora es el tiempo de conformarlos al deseo y el plan de Dios.
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