Un desafío llamado “Ventana Verde”

Por Raquel Villela

Uno de los mayores desafíos misioneros de la actualidad es llegar a los pueblos tribales que viven en bosques tropicales. Para reunir esfuerzos y movilizar a la iglesia en todo el mundo para alcanzar a estos pueblos se creó el Ministerio de la Ventana Verde (www.greenwindowministries.org). Su idealizador es el pastor surcoreano Joshua Chang, que comparte la administración del ministerio con Steve Saint. Steve es hijo de Nathanael “Nate” Saint, un piloto misionero que fue asesinado en 1955 cuando intentaba evangelizar al pueblo Huaroni, en Ecuador, junto a Jim Elliot, Ed McCully, Pete Fleming y Roger Youderian, en la acción conocida como Operación Auca.

Joshua Chang

La inspiración para las acciones de ese ministerio está en Mateo 24.14: “Y será predicado este evangelio del reino por todo el mundo, para testimonio a todas las naciones. Entonces vendrá el fin”. El Pr. Chang observa que “ya pasaron más de dos mil años y aún queda mucho por hacer. De la manera que estamos haciendo misiones, no vamos a lograr alcanzar a esos pueblos. Y si no terminamos esas tareas, Jesús no vuelve. La tarea es muy grande, pero si dividimos la responsabilidad podremos avanzar rápidamente “.

¿Qué es la Ventana Verde?

La Ventana Verde abarca la región tropical del planeta, entre 23.5 ° de Latitud Norte y 23.5 ° de Latitud Sur del Ecuador, entre los Trópicos de Cáncer (Norte) y Capricornio (Sur). Se estima la presencia de 2.200 pueblos tribales no alcanzados en esta área, de los cuales 200 a 250 en las Américas. Ahí están 167 territorios y 35 países, que tienen al menos el 20% de su territorio cubierto de bosque tropical.

Los grupos étnicos que viven en la Ventana Verde se identifican como UUPG, por sus siglas en inglés, para grupos de pueblos no comprometidos y no alcanzados, para los cuales ninguna iglesia u organización se responsabilizó en llevar el Evangelio. A ellos se dirige una parte mínima de los recursos para misiones, dice Joshua Chang. Él informa que una investigación realizada recientemente en América del Norte mostró que cerca del 90% de las inversiones en misiones van para proyectos donde ya existen iglesias y el 10% para pueblos no alcanzados; de estos 10%, sólo el 1% va a UUPG.

La falta de apoyo de la iglesia es una gran barrera para cumplir esta difícil tarea misionera. Es posible que el poco compromiso ocurra porque la información es insuficiente por lo que hay un gran esfuerzo de movilización. Se espera que iglesias y organizaciones misioneras, denominacionales o independientes, conozcan mejor la realidad de los pueblos tribales, unan fuerzas y busquen juntas las mejores soluciones. El acceso a estas personas se ve dificultado por barreras geográficas y culturales y restricciones gubernamentales.

Clamor indígena

El interés del Pr. Chang por los pueblos tribales nació en 2001, en una aldea indígena de Brasil. Él estaba en la aldea Buriti, del pueblo Terena, el primero en Brasil a recibir el Evangelio, hace 103 años. Hablaba con un líder y le preguntó cuál era su principal necesidad. La respuesta fue que “lo que necesitamos es que nos enseñen la Palabra de Dios”. De inmediato, entendió que Dios lo estaba llamando para actuar entre los indios de la Amazonia y, con la anuencia de su esposa, siguió adelante, trabajando con el Consejo de Pastores y Líderes Evangélicos Indígenas – CONPLEI, de Brasil.

En 2007, estaba en un congreso indígena con líderes del CONPLEI y mucho se hablaba sobre la Ventana 10/40. De nuevo, un líder indígena lo llevó a repensar lo que venía haciendo. El líder habló de su frustración en ver las iglesias brasileñas enviando más misioneros fuera del país que para los pueblos indígenas de Brasil. “Este pensamiento no salía de mi cabeza”, cuenta Joshua Chang, que comenzó a investigar y encontró poca información sobre los pueblos tribales en el mundo. Poco a poco, el ministerio se formó y en julio de 2012, en otro congreso del CONPLEI, se lanzó la visión de la Ventana Verde. El “Green Window Ministries” fue formado oficialmente en 2014, en Florida, Estados Unidos, cuando recibió registro oficial y fue reconocido por el gobierno.

¿Qué hacer?

La estrategia para llevar adelante la propuesta de Ventana Verde es conocida como Modelo 3E: entablar, empoderar y alentar. Presupone crear relaciones, con confianza y compromiso mutuos. La forma preferencial para avanzar es por medio de los indígenas ya evangelizados para que trabajen con otras etnias, en un movimiento conocido como tercera ola misionera. La primera ola fue la de extranjeros evangelizando a los nacionales, la segunda fue la de nacionales evangelizando a los indígenas y la tercera es la de los indígenas evangelizando a los propios indígenas.

El presidente del CONPLEI, Henrique Terena, subraya que “solos no podemos avanzar. Necesitamos que la primera y la segunda ola estén con nosotros”. Las principales necesidades son en el área financiera y de entrenamiento, para formar y capacitar a líderes y misioneros indígenas. Las perspectivas son buenas, considerando el interés creciente de la juventud indígena. El CONPLEI ha mantenido articulación con otras organizaciones indígenas de Iberoamérica y pretende unir fuerzas también para el avance de la obra en Asia y África.

Una necesidad que puede ser atendida por toda la iglesia es orar, reclutar obreros, encaminarlos para entrenamiento y enviarlos a los pueblos que aún no conocen a Jesús.

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Raquel Villela Alves

Raquel Villela es misionera de la Asociación Lingüística Evangélica Misionera ALEM, y también colabora en COMIBAM.
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