El Trabajo, Punto de Misión

Por William Messenger

Work as mission, la misión en el lugar de trabajo: testimonio y transformación.

La gente del Movimiento de Lausana está prestando más y más atención al lugar de trabajo. Por lugar de trabajo se entiende cualquier ambiente en el que la gente desempeña su actividad laboral: negocio, gobierno, educación, medicina, cuidado de los niños en casa, ONG… fuera de la iglesia y de sus organizaciones. El Compromiso de Lausana dio una especial relevancia el lugar de trabajo en la sección IIA 3: “La verdad y el lugar de trabajo”. ¿Por qué toda esta atención? Hay dos razones fundamentales: Testimonio y transformación. Las dos parten de la Gran Comisión.

TESTIMONIO EN EL LUGAR DE TRABAJO

Las oportunidades de contacto nos llevan a reconocer que el lugar de trabajo es un ambiente fructífero para el testimonio. Toma su punto de partida de la primera parte de la Gran Comisión: “Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones,” (Mateo 28:19).  El lugar de trabajo es uno de los pocos sitios donde creyentes y no creyentes pasan mucho tiempo juntos y llevan a conocerse muy bien.

Mucha gente, especialmente en las economías post-industriales, hace algunas de sus amistades más íntimas en el trabajo.

En algunas partes del mundo, la evangelización pública o basada en la iglesia está prohibida, restringido o es ineficaz, pero los cristianos tienen una oportunidad de hablar individualmente con sus colegas de trabajo.

A lo largo de la vida, pasamos unas 100.000 horas en el trabajo, donde a veces se crean lazos a raíz de tareas o intereses comunes. Esto da oportunidades de hablar sobre temas importantes como el tema de Dios.

Si estamos abiertos de corazón, llegamos a amar y a preocuparnos por nuestros compañeros de trabajo. Si somos colaboradores dignos de confianza y respetuosos, muchos de ellos responderán a nuestra amistad. Puede que nos pregunten cuál es la fuente de nuestra conducta e integridad, y naturalmente, hablaremos de Jesús cuando respondamos. Ellos pueden encontrar este tipo de conversación menos intimidatoria, disuasoria o falsa y pueden considerarla más amistosa, abierta y auténtica que si estuvieran hablando con un extraño o yendo a una iglesia.

TRANSFORMACIÓN DEL LUGAR DE TRABAJO

La segunda razón por la que el lugar de trabajo está atrayendo la atención, es la transformación. La transformación aparece en la segunda mitad de la Gran Comisión: “enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado;” (Mateo 28:20). Obedecer a Dios transforma las vidas de las personas, de las organizaciones y culturas, en otras palabras, lugares de trabajo:

Por ejemplo, obedecer el mandamiento de “AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO” (Mateo 22:39), pude llevarnos a crear productos y servicios que mejoren la vida de la gente, además de proporcionarnos unos ingresos.

Las palabras de Jesús: “Fui un extraño y me recibisteis”, puede llevarnos a aumentar las oportunidades de empleo para gente que antes estaba discriminada o infra representada en nuestro lugar de trabajo.

Lo que Pablo nos recuerda que “a cada uno se nos ha dado una manifestación del Espíritu para el bien común”, puede llevarnos a cuidar el medio ambiente, educar a los hijos, practicar la justicia en el trabajo o planear estrategias financieras que beneficien a nuestras comunidades.

El trabajo ha sido parte del designio de Dios desde el principio (Génesis 1:28; 2:15), y cuando trabajamos en Cristo, todo el trabajo se convierte en servicio a Dios (Colosenses 3:23).

TESTIMONIO Y TRANSFORMACIÓN: CÍRCULO PERFECTO

Lamentablemente, algunos cristianos consideran que el testimonio y la transformación se oponen mutuamente: A algunos puede preocuparles que trabajar para transformar nuestros lugares de trabajo pueda distraernos de hablar a nuestros compañeros de Jesús.

A otros les preocupa que dar prioridad al testimonio pueda llevarnos a no interesarnos por la calidad y productividad de nuestro trabajo.

Lo bueno es que hay una creciente conciencia de que el testimonio y la transformación se potencian mutuamente:

Cuando los cristianos realizan un buen trabajo de alta calidad que sirve a los clientes, a sus compañeros y comunidades, esto abre la puerta al testimonio evangelístico.

Y cuando las personas se convierten, Dios empieza a transformar sus lugares de trabajo, empezando por ellos mismos, para que hagan un buen trabajo, sirvan a la gente y se conviertan en una bendición para sus comunidades.

ES UN CÍRCULO QUE SE AUTODINAMIZA

Ambos están integrados en Hechos 16:11-24

La primera parte del pasaje, Hechos 16:11-24, nos habla de Pablo predicando el Evangelio en el lugar de trabajo de Lidia y otras trabajadoras textiles. A menudo Pablo y otros evangelistas no eran bien recibidos en los lugares públicos o religiosos, pero ellos encontraban una bienvenida expectante en el taller de prendas textiles, quizá porque Pablo mismo trabajaba con ellos como obrero textil (hacedor de tiendas).

La segunda parte, Hechos 16:16-24, nos dice que Pablo y Silas liberaron a una obrera explotada de su opresión espiritual y económica. La obrera, una esclava, estaba poseída por un demonio. Sus dueños, en lugar de tratar de sanarla, explotaban su sufrimiento. La presentaban como una adivina y “hacían mucho dinero”. Pablo echó al demonio y puso fin a este episodio de engaño de clientes y opresión laboral.

Viniendo inmediatamente después de la conversión de los obreros textiles, esto nos enseña que cuando el Espíritu Santo entra en los lugares de trabajo, la gente se convierte y los lugares de trabajo son transformados para siempre.

IMPLICACIONES Y POSIBLES RESPUESTAS

¿Qué puede hacer el Movimiento de Lausana para animar al testimonio y la transformación mediante el ministerio en el ámbito laboral? Las semillas están plantadas en secciones específicas del Compromiso de Ciudad del Cabo: sección II A 3, “Verdad y lugar de trabajo”. Vamos a explorar más a fondo dos de ellas.

1. Afirmar la misión de todos los creyentes

“Animamos a todos los creyentes a aceptar y afirmar que su propio ministerio y misión está allí donde Dios les ha llamado a trabajar. Retamos a los pastores y líderes de iglesias a apoyar a las personas que están en dichos ministerio, en la comunidad y el ámbito laboral, a “equipar a los santos para obras de servicio (ministerio) en cada parte de sus vidas”.” (Compromiso de Ciudad del Cabo IIA 3B).

El movimiento de Lausana puede influir a las iglesias y organizaciones relacionadas, para que ayuden a sus miembros a plantearse su trabajo como la misión que hacen para Dios. La mayoría de los cristianos dicen que la iglesia no les presta mucha ayuda a la hora de aplicar su fe al trabajo. ¿Qué se puede hacer para ayudar?

Los predicadores pueden prestar más atención a los aspectos sobre el trabajo que aparecen en las escrituras. Un recurso apropiado para esto es el Proyecto Teología del Trabajo ((www.theologyofwork.org) que casi ha completado un comentario sobre lo que dice cada libro de la Biblia sobre el trabajo normal, los trabajadores y los lugares de trabajo. Hay muchas más cosas sobre el trabajo en la Biblia de lo que la mayoría de la gente imagina.

Las Iglesias pueden crear un ciclo de 4 a 8 semanas para que sus grupos de estudio de la Biblia presten especial atención a temas relacionados con el trabajo cuando estudian la Biblia juntos. Esto resalta a sus miembros que Dios se interesa por su trabajo, sea cuál sea.

Las iglesias pueden encargar, orar, y apreciar el trabajo de sus miembros en aquello que se ocupen.  Se puede pedir a los miembros que traigan sus herramientas o símbolos de su trabajo a la reunión de adoración y dedicarlos para el servicio de Dios. El catedrático R. Paul Stevens propone:

“Dadme tres minutos para hacer cuatro preguntas en una reunión cada domingo durante un año. Yo pediré a una persona diferente cada semana que se ponga de pie delante de la congregación y le diré:

  • Dinos qué trabajo haces
  • Cuáles con algunas cuestiones con las que te enfrentas en tu trabajo.
  • ¿Te ayuda tu fe a enfrentarte con estas cuestiones?
  • ¿Cómo te gustaría que oráramos por ti y por tu ministerio en tu lugar de trabajo?
  • Después oraríamos por esa persona.

2. Equipar a todos los cristianos para ser agentes del reino de Dios en el trabajo.

“Son necesarios intensos esfuerzos para formar al pueblo de Dios en un discipulado que abarque toda su vida, lo que significa vivir, pensar, y hablar desde una cosmovisión bíblica y con una eficacia misionera en cada lugar y circunstancia de la vida y el trabajo diario…” (Compromiso de Ciudad del Cabo IIA 3C).

  • El movimiento de Lausana puede influir a las iglesias, organizaciones relacionadas e individuos para que equipen a los cristianos para ser agente del reino de Dios en y a través de su trabajo.
  • Las iglesias pueden ofrecer grupos pequeños o seminarios donde la gente pueda hablar de su quehacer diario desde una perspectiva bíblica. La Iglesia Presbiteriana Redentor (New York City), ofrece grupos profesionales específicos para banqueros, educadores, ingenieros, actores, diplomáticos, políticos y otras doce profesiones. La iglesia Bautista Adelaide Place (Glasgow, Escocia) y la Iglesia Episcopal St. Mark (San Antonio, Texas, EEUU), ofrecen reuniones semanales donde cualquiera puede llegar obtener la ayuda del grupo en una reflexión sobre temas bíblicos, teológicos y prácticos en torno al ámbito laboral.
  • Seminarios, Escuelas Teológicas y Escuelas Bíblicas pueden formar a estudiantes pastorales sobre cómo crear congregaciones que equipen a sus miembros para el lugar de trabajo. El seminario Teológico Gordon Cornwell (cerca de Boston, MA, EEUU), ofrece programas de grado en Liderazgo en lugares de trabajo y ética en los negocios. El Regent College (Vancouver, Canadá) y el Laidlaw- Carey School (Auckland, Nueva Zelanda) entre otros, ofrece cursos o clases de Ministerio en el ámbito laboral. Un grupo de 15 seminarios norteamericanos, han formado la Oikonomia Network para desarrollar programas y recursos.
  • Las universidades y centros de estudio cristianos afiliados con universidades seculares, pueden ofrecer cursos, seminarios y recursos para ayudar a los estudiantes de cada disciplina a integrar su fe con su estudio o trabajo. Las universidades de Cambridge y Oxford (Reino Unido), Melbourne (Australia) y Princeton, Seatle Pacif, Concordia y La Tourneau (EEUU), son algunas de las que siguen esta iniciativa.
  • Los cristianos de cada área laboral pueden unirse con otros de su localidad para formar ministerios dedicados al mundo laboral y grupos de apoyo. Hay cientos ministerios de lugares de trabajo y negocios en ciudades, regiones y países de todo el mundo.

El lugar de trabajo puede ser la mayor área de testimonio y discipulado del siglo XXI. ¿Podría ser que Dios esté llamando al Movimiento de Lausana a liderar esta obra?

Fuente: www.protestantedigital.com

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Martha Claros

Directora del Área de Comunicación - COMIBAM Internacional

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