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La investigación es una arma poderosa
que nos puede ayudar a entender mejor la realidad de nuestra
situación y arrojar luz en las áreas de desconocimiento.
En el trabajo misionero, nos auxilia a identificar necesidades,
crear nuevas estrategias, estimular a la intercesión
y organizar esfuerzos.
La
investigación es algo que Dios mismo protagonizó
en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, el nombre del cuarto
libro del Antiguo Testamento es “Números”,
y cinco veces en la Biblia Dios mismo ordenó a su
pueblo a “contar”, es decir, levantar datos
y estadísticas. Dios también mandó
a los espías que investigaran la Tierra Prometida
antes de entrar en ella.
Con
esa base, el Departamento de Investigación busca
proveer informaciones sólidas, correctas y actuales
sobre dos áreas críticas:
• La situación
del mundo (sus ciudades, lenguas, países y etnias)
•
La situación
del movimiento misionero iberoamericano (los obreros,
las agencias, y los países donde trabajan). |