Cómo Mantener la Pureza Moral
Ken Williams
La voluntad de Dios es que sean santificados; que se aparten de la inmoralidad sexual;
que cada uno aprenda a controlar su propio cuerpo de una manera santa y honrosa... I Tes. 4: 3,4
Es alarmante cómo se extiende el problema del colapso moral en la vida de los creyentes. La iglesia en la sociedad occidental ha sido tan saturada de estímulo sexual que ahora está vulnerable al ataque directo de Satanás. Sus ataques no son limitados a la tentación subliminal, hoy en día él tienta en maneras descaradas que no hubieran tenido efecto hace pocos años atrás.
Cada creyente es responsable no sólo de dedicarse a la batalla espiritual contra las tentaciones sexuales de Satanás, pero también es responsable de ayudar a que otros luchen con eficacia en esta área.
El propósito de este artículo no es de condenar a las personas que se han involucrado en la inmoralidad sexual, más bien, el propósito es de ayudarles a manejar estos asuntos de una manera nueva.
Por favor, ten en cuenta que algunos de los principios incluidos en este artículo varían según el estado civil de la persona.
Sé Consciente del Peligro
Para resistir la tentación, el primer paso es ser consciente de la estrategia de Satanás. En 2 Corintios 12:2, Pablo habla de estar atento “para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas”
Debes estar atento a sus artimañas, que emplea con la intención de destruir la obra de Dios en estos días. Una de sus estrategias principales es convencer a los creyentes de que no serían capaces de caer en una manera tan profunda que llegarían a cometer un pecado sexual.
Creo que las personas más susceptibles a la tentación sexual son los que piensan que esto no les tocaría. Ellos creen que sería imposible. Cuando aconsejaba a varios creyentes quienes habían cometido adulterio y fornicación, encontré que ninguno se había considerado vulnerable a la inmoralidad.
Quizás conoces 1 Corintios 10:13 y afirmas sus preciosas promesas. “ Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al genero humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien cuando llegue la tentación, Él les dará también una salida a fin de que puedan resistir.” El versículo anterior dice, “Por lo tanto, si alguien piensa que está firme, tenga cuidado de no caer.” ¿Lo aplicas? El Espíritu Santo dio una advertencia severa antes de dar la promesa y es importante tomar los dos versículos juntos. Si uno piensa que puede estar firme sin cuidarse mucho, no puede descansar en la promesa que Dios le ayudará en el momento de tentación.
“Las personas más vulnerables a la tentación sexual son las que piensan que nunca les tocará.”
Es necesario hacer frente a la realidad. Cada uno es vulnerable a la tentación sexual, no importa la edad, estado civil o madurez. Puede ser que te tentará la pornografía, o te encontrarás tentado a “coquetear” con una persona que te atrae sin involucrarte sexualmente. Es increíble, pero muchos creyentes luchan contra la tentación de cometer adulterio, fornicación, actos homosexuales, incesto o violación de niños. Trágicamente, muchos de ellos sucumben.
¿Y tú? ¿ Serás uno de los que llegan a ser como una oveja en el matadero de Satanás o caminarás en el poder del Espíritu Santo, atento al peligro y preparado para luchar contra los poderes de maldad?
Entiende la Dinámica de la Tentación Sexual
Muchos creyentes no entienden la dinámica poderosa de la tentación sexual. Al entender esta dinámica, pueden identificar fuerzas y procesos internos y tomar acción para resistirlos. La siguiente es una lista de algunos principios para tener en cuenta.
1. Una persona no se cae repentinamente en pecado, más bien, desliza hacia el pecado. Cuando alguien comete un pecado moral, existe la tendencia de pensar que se cae inesperadamente desde un precipicio al abismo. Muy pocas veces se puede decir que ocurre así. El pecado sexual es el resultado final y lógico de un patrón de rendirse a la tentación de pecados menos obvios. Según nuestro Señor Jesucristo, el pecado sexual tiene origen en el corazón (Mateo15:19). Las brasas del adulterio arden en el corazón por meses o años antes de que broten en las llamas de acción. Mateo 5:8,28 12:35-36; Proverbios 4:23, 6:18, 23:26-28.
2. Uno no se da cuenta del comienzo del desliz a la inmoralidad porque los hechos le parecen muy inocentes. El mundo está saturado de mensajes sexuales. Los deseos sexuales se incrementan ligeramente en un proceso poderoso e inconsciente que evoluciona cada vez que uno ve un programa de televisión, una película, una revista, o pornografía por Internet. Por lo general, el proceso es tan lento y sutil que uno no se da cuenta de lo que está pasando, pero con el paso de los años, el rechazo del pecado sexual disminuye gradualmente. Este proceso se ha dado paulatinamente por años en la sociedad, resultando en que muchos jóvenes creyentes no sienten rechazo por el pecado sexual. Se ha sembrado las semillas del pecado sexual hasta lo profundo del corazón sin que la persona se dé cuenta.
“Los creyentes pueden gozar del poder de Dios sobre el pecado, pero hay que tener en cuenta la capacidad de engaño que está en el corazón humano.”
3. Según Jeremías 17:9, el hombre tiene una capacidad infinita para engañarse. ¡Ser creyente no disminuye esta capacidad! Los creyentes pueden gozar del poder de Dios sobre el pecado, pero hay que tener en cuenta la capacidad de engaño que está en el corazón humano. Cada persona corre peligro de cometer pecados de inmoralidad si no acepta esta verdad.
Como consejero, no conozco ninguna área donde el poder de engañarse es tan fuerte como en el área sexual. Se conocen muchos casos de creyentes que quieren seguir en el servicio del Señor mientras viven una vida de inmoralidad y “se arrepienten” sólo al ser descubiertos. 1 Corintios 3:18; Gálatas 6:7,8; Efesios 5:6; Santiago 1:22; 1 Juan 8.
4. Dios creó al ser humano con la necesidad de tener amistades íntimas. La intimidad es esencial para la vida espiritual del creyente. Si no se acepta esta verdad, uno se expone más a la tentación sexual. Por supuesto, la intimidad de la persona casada con su pareja tiene primera importancia; pero toda persona, sea casada o soltera, necesita amistades saludables y puras. La intimidad y la sexualidad no son la misma cosa. Un concepto saludable y bíblico de la intimida permite relaciones constructivas sin tener un tinte romántico o sexual. Lee los evangelios para ver el ejemplo que Cristo nos da en cuanto a sus amistades íntimas.
5. Sin embargo, las amistades íntimas a menudo dan lugar a la tentación, así que se debe tratarlas con cuidado, conscientes del peligro. Muchos creyentes que se deslizan al pecado sexual comienzan con motivos inocentes.
El proceso generalmente se desarrolla así:
a. Un hombre y una mujer se conocen naturalmente por el trabajo, un interés en común o el ministerio.
b. Pasan mucho tiempo junto, y aun a solas.
c. Uno o ambos encuentran satisfacción emocional y/o espiritual en la relación.
d. En algún momento tienen contacto físico, algunas veces con motivos apropiados. Eventualmente el contacto físico, combinado con las necesidades satisfechas, genera sentimientos románticos o sexuales.
e. El poderoso auto-engaño hace que la pareja se justifique y racionalice lo que está pasando en la relación.
6. Una vez comenzado el desliz, la tentación sexual puede ser la fuerza más poderosa jamás experimentada. Su poder puede crecer hasta el punto de llevarnos a dejar todo para gratificarla, la relación con Cristo, la esposa o el esposo, los hijos, el hogar, el ministerio, la reputación, los amigos, o lo que sea. Ningún creyente es tan espiritual que esté inmune a su poder.
Construye una Estrategia Para La Pureza Moral
Hay once principios para ayudarte a formar una estrategia para evitar el pecado sexual.
1. Acepta tu vulnerabilidad a la inmoralidad. Continúa creciendo en tu entendimiento de como responder a la dinámica de la tentación sexual.
2. Para la persona casada, haz que tu relación en pareja sea de primera importancia. No dejes que el estrés de la vida les robe la relación rica y plena que Dios quiere que tengan según Proverbios 5:18-20.
3. Haz una lista de las prácticas o las actividades pecaminosas en que estás, o has estado involucrado. Algunos ejemplos serían pensamientos, fantasías, sentimientos o acciones que te estimulen o te gratifiquen sexualmente.
Agrega a la lista las actividades en que participas que parecen inofensivas, pero tú sabes que no contribuyen a una vida santa. Tal vez incluye pensamientos, fantasías, sentimientos que son menos explícitos que los incluidos en la lista anterior. Tal vez están incluidos programas de televisión y revistas que no son abiertamente pornográficos pero te atraen.
“En ésta batalla, la vacilación o la inacción, aunque por unos pocos segundos, puede hacer la diferencia entre la victoria y la derrota.”
Según 1 Corintios 6:12, puede ser que las actividades son permitidas, pero con el paso del tiempo, te pueden esclavizar sin que te des cuenta. Te hacen pensar en cosas de la carne en vez de las del Espíritu cómo dice Pablo en Romanos 8:5.
4. Haz un pacto con Jesucristo y tu esposo(a) si estas casado(a), de vivir una vida santa, libre del pecado sexual, aun los pecados que te parecen inofensivos. Escribe tu compromiso y tenlo donde lo puedas ver a menudo. Es un compromiso de por vida y debe ser reafirmado continuamente.
5. Pon en práctica un proyecto de por vida de estudiar, memorizar, meditar y aplicar pasajes bíblicos que desafían esta área de la vida. Lee Salmos 119:9,11. Algunos pasajes claves son Proverbios 5; 6:20-35; Romanos 6; 1 Corintios 6:12-20; Efesios 5:3-12 y 1 Tesalonicenses 4:3-8. La Palabra de Dios tiene que ser la base principal de tu estrategia.
6. Practica rigurosamente Colosenses 3:5, “Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría.” y también Efesios 4:22. Pídale a Dios que te perdone y que te limpie de las prácticas que anotaste bajo el punto número tres. Busca liberación de aquellas prácticas. Este proceso llevará tiempo y por ser humano, es probable que falles a veces. ¡Pero no te desanimes! Satanás intentará convencerte de que no hay esperanza, que nunca progresarás de manera significativa.
Hay que actuar con rapidez. Cuando te des cuenta de que estás enfrentando la tentación, reafirma tu compromiso con Cristo y tu compromiso de negar el viejo hombre. En esta batalla, la vacilación o la inacción aunque sea por unos pocos segundos, pueden hacer la diferencia entre la victoria y la derrota. Eclesiastés 8:11.
7. Dedícate continuamente a ser renovado en conocimiento cómo escribe Pablo en Colosenses 3:10 y Efesios 4:23-24. Eso significa un compromiso que tiene que ser reafirmado a menudo, sobre todo cuando te das cuenta de la tentación. Las Escrituras explican en distintas maneras el proceso de ser renovado en nuestra mente para que lo podamos entender plenamente. Estudia este proceso en la Palabra comenzando con Romanos 8:5-8;12:1-3; Filipenses 4:4-8; Col. 3:1-4 y 1 Pedro 1:13-17.
8. Desarrolla una amistad en que tienes que responder al otro por sus acciones. Una persona no se puede manejar la tentación sexual solo. Dios no te diseñó para sobrevivir completamente solo en ésta lucha espiritual. Heb. 3:12-13 indica que necesitas amistades íntimas y la interacción personal con otros para que “ninguno de ustedes se endurezca por el engaño del pecado.”
Puede ser que te da miedo hacer lo que instruye la palabra de Dios en Santiago 5:16 “confiésense unos a otros sus pecados y oren unos por otros”, pero cada uno necesita hacer justamente eso con regularidad. Para destruir una fantasía o una atracción ilícita, no hay nada mejor que ir y confesar a un amigo(a), y que esa persona ore por ti. Normalmente no es necesario que compartas detalles.
9. Elabora tu propia “alarma” para detectar las primeras señales de tentación. Muchas veces los creyentes se deslizan al pecado sexual sin darse cuenta de que han sido tentados y ya es tarde. Romanos 6:12 advierte el peligro de ser esclavos del pecado y de perder la libertad que tienes para obedecer a Cristo. Si estás casado(a), la más mínima atracción física o emocional a una persona del sexo opuesto debe ser enfrentada con oración, la aplicación de la Palabra de Dios y ser responsable a un amigo confidente ante el cual serás responsable por tus acciones y pensamientos.
10. Conoce y evita las situaciones que para ti son peligrosas. Las situaciones en que te encuentras afectan enormemente la vulnerabilidad a la tentación sexual. Para luchar victoriosamente, tienes que conocer cuales son las situaciones peligrosas en tu vida y evitarlas en lo posible. Si no es posible eludir una situación, tienes que prepararte para una batalla espiritual y tomar las medidas necesarias para asegurar la victoria.
Algunos ejemplos de situaciones peligrosas son:
a. Viajar solo, específicamente viajes internacionales.
b. Trabajar solo con una persona del sexo opuesto.
c. Aconsejar u orar solo con alguien del sexo opuesto.
d. Reunirse con alguien del sexo opuesto en un lugar donde nadie de afuera puede verlos.
e. Llegar a estar tan estresado(a) que la capacidad de resistir la tentación disminuye.
11. Entiende las señales culturales.
a. ¿Cómo se identifica una persona moral?
b. ¿Qué notamos cuando alguien no tiene interés en la otra persona?
c. ¿Cuáles son los indicios de que una persona es inmoral?
d. ¿Cómo se demuestra el interés en la otra persona?
Ten mucho cuidado y evita la comunicación de señales inmorales. Practica las que muestran que no estás dispuesto(a) a involucrarte en una relación ilícita.
Conclusión
La inmoralidad sexual no es el pecado imperdonable. El perdón y la sanidad están a tu alcance por medio de la sangre de Cristo. Si estás o has estado involucrado en la inmoralidad, tú puedes recibir el perdón de Dios y ser purificado al confesar tu pecado y arrepentirte. Involucrarte en la inmoralidad sexual puede ser la más dolorosa y destructiva experiencia que puede ocurrir en la vida y el ministerio. Comienza hoy a desarrollar una estrategia para mantener una pureza moral que durará toda la vida, teniendo en cuenta que lucharás con grandes tentaciones en el camino.
Ken Williams, Ph.D., Consultor Internacional en Entrenamiento, trabaja con Traductores Bíblicos Wycliffe y SIL Internacional, es el fundador de Entrenadores Internacionales Asociados (EIA) y sirve como Vicepresidente Ejecutivo.
EIA es una red de misioneros y facilitadores de más de cincuenta organizaciones. Servimos juntos, asociados informalmente para proveer entrenamiento a quienes sirven en la obra transcultural cristiana. Actualmente, impartimos el taller Cómo Mejorar las Relaciones Interpersonales. También, damos talleres para Facilitadores de Relaciones Interpersonales, y enseñamos el taller Cómo Mejorar sus Habilidades de Liderazgo. Para una descripción de éstos, vea Talleres EIA y Temas CMRI. Los facilitadores de estos talleres reciben entrenamiento continuo. www.RelationshipSkills.com
Este artículo fue traducido por Ricardo Greenman. Usado por permiso.